3 fallas que cometen los edificios al gestionar la recepción de paquetes
El crecimiento del comercio electrónico ha cambiado la forma
en que las unidades residenciales reciben los paquetes.
En muchos conjuntos la paquetería comenzó a recibirse
de forma informal en portería, hasta convertirse en una
actividad diaria que requiere organización y control.
Cuando no existe un sistema claro para gestionar
las entregas, comienzan a aparecer problemas
operativos, reclamos de residentes y riesgos
relacionados con la custodia de paquetes.
Cómo el administrador de propiedad horizontal propone una solución
En muchos edificios, el problema no es únicamente que lleguen más paquetes,
sino que la necesidad operativa no siempre se transforma en una propuesta formal.
Cuando el administrador de propiedad horizontal detecta que la
gestión de la paquetería está desordenada, debe convertir ese
problema en una decisión que pueda llegar a la junta de propietarios
y, si hace falta, a la aprobación de recursos.
Este recorrido ayuda a entender por qué en muchos casos la gestión de la paquetería
no recibe recursos de inmediato: no siempre basta con que el problema exista en la operación diaria.
Primero debe ser detectado, luego convertido en propuesta por el administrador y,
finalmente, evaluado por quienes participan en la decisión presupuestal dentro de la
propiedad horizontal.
Cómo la paquetería se convirtió en un problema operativo
Hace algunos años la portería de un edificio recibía
principalmente correspondencia o entregas ocasionales.
Hoy la situación es diferente. Cada día llegan al edificio
paquetes provenientes de:
Compras en comercio electrónico
Servicios de mensajería
Domicilios y entregas rápidas
Documentos de empresas logísticas
En muchos edificios el volumen de entregas creció
sin que existiera un sistema diseñado para gestionarlas.
Como resultado, la recepción de paquetes terminó
resolviéndose dentro de la portería de forma
improvisada.
Tres fallas que explican la mayoría de los problemas
Cuando se analizan los conflictos más frecuentes relacionados con
la paquetería residencial, es posible identificar
tres errores estructurales que se repiten en muchos edificios.
Estos errores no están relacionados con la tecnología
ni con la infraestructura, sino con la forma en que
se organiza la operación diaria.
No asignar recursos para gestionar la paquetería
La operación queda improvisada y sin responsable claro.
Desviar funciones del personal de seguridad
La vigilancia asume tareas que no hacen parte de su rol principal.
Recibir paquetes sin registro ni protocolo
No existe trazabilidad ni control sobre las entregas.
Cada uno de estos errores genera efectos distintos dentro
de la operación del edificio, pero todos tienen un origen común:
la ausencia de un sistema definido.
Error 1: no asignar presupuesto para gestionar la paquetería
En muchos edificios la gestión de paquetes se incorpora
dentro de la operación diaria sin asignar recursos
específicos para administrarla.
No se define un espacio dedicado, ni un sistema de
registro ni protocolos claros para manejar las entregas.
La consecuencia es que la paquetería termina
gestionándose de forma improvisada dentro de
la portería.
Este problema suele aparecer cuando la administración
detecta el aumento de paquetes pero no asigna
recursos para gestionarlos.
Error 2: desviar funciones del personal de seguridad
Otro problema frecuente aparece cuando el personal
de seguridad termina gestionando los paquetes del edificio.
El vigilante comienza a realizar tareas como:
Recibir paquetes
Guardarlos en portería
Buscar paquetes cuando los residentes preguntan
Entregar paquetes
Responder reclamos por entregas
El inconveniente es que estas funciones no hacen
parte de las responsabilidades principales del
personal de seguridad.
Cuando el volumen de paquetes aumenta, esta situación
puede afectar tanto la operación de la portería como
las funciones de control de acceso del edificio.